Joaquín, cuenta su padre, disfruta mucho haciendo planes a futuro.
Quiere ser arquitecto, conocer la Torre Eiffel y volar a la Luna en un viaje para turistas. Ya sabe dónde quiere construir su casa cuando sea grande y dice que piensa que quiere tener tres hijos. Y quiere que el primero sea varón. De hecho, ya tiene su primer regalo para él: una tacita celeste para que, según él mismo explica, pueda poner los dientes que se le caigan para que el Ratón Pérez le deje su dinero.
