La persona detrás del personaje

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Diarios de motocicleta Marzo 21, 2008

Archivado en: Varios — lepetitnicolas @ 3:27 am

 

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Cuándo: Domingo cualquiera de marzo. 6 de la tarde.

Quién: Matías y yo con su moto y un casco.

Dónde: La puerta de mi casa.

La idea: Comprobar la existencia y recorrer las zonas del sur de la Capital desde General Paz hasta La Boca.

Sin dudas, una experiencia entristecedora pero que vale la pena si uno quiere tomar conciencia de la ciudad en la que vive. Siempre me manejé de San Juan para el norte y llegué a pensar que la parte sur era similar en algún sentido.

Pero no. Definitivamente no. El paisaje cuasi agreste y la basura por doquier hacen de las zonas más pobres un espectáculo desagradable y realmente deprimente. A veces uno se queja porque hay un terreno baldío cerca de su casa, porque tiene un bache en la puerta o porque la vereda está rota. El sur es un gigantesco terreno baldío con calles símil post-guerra y, en muchas ocasiones, sin veredas.

Las zonas aledañas al autódromo (como por ejemplo Lugano I y II), las tierras surcadas por el premetro y cualquier cercanía a los puentes que comunican el Gran Buenos Aires con la Capital son realmente un horror. La constante es la tristeza en la cara de la gente. No parece la misma gente que uno se cruza en otros lugares. Las casas carecen de protección y la palabras ‘limpieza’ y ‘calles’ están peleadas a muerte.

Desearía que todos antes de quejarnos por las estupideces por las que nos quejamos fuéramos a pasear de vez en cuando por ahí para recordar una vez más que hay cosas que merecen ser priorizadas antes que la rama del árbol que me entra en la terraza, mirá, Alberto, o el semáforo que está mal sincronizado.

Creí ilusamente conocer esta ciudad pero creo que sin pasar por esas latitudes no se puede tener una imagen verdadera de lo que la ciudad es en realidad.

La cantidad de gente también es sorprendente. Quizás es la misma que en otras zonas pero en contraste con la calidad de vida y el paisaje, parece deprimente que alguien habite en esa zona.

En resumen… quien quiera conocer su ciudad con detenimiento y tenga unas horas, debería pasearse por la parte sur con la predisposición y permeabilidad suficiente para dejarse conmover por la inconmensurable diferencia en la calidad de vida de los distintos habitantes de esta ciudad del tango y el obelisco.

 

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